¿Por qué hay tanta diferencia de precio en los Implantes Dentales?

Implants dentals Clínica Dental Blanc
Te habrás dado cuenta de que existe una gran disparidad de precios en implantología dental en función de un dentista u otro. Saber cuál es el motivo, es algo esencial para elegir un tratamiento adecuado y un centro que utilice materiales de alta calidad. De esta forma, evitaremos cualquier complicación posterior. En esta entrevista con el gerente de la Clínica Dental Blanc de Pineda de Mar, Màrius Pellicer Castany, nos intentará dar las explicaciones del porqué ocurre.

¿Por qué existe tanta diferencia de precio en los implantes dentales?

No hay una sola razón por la que haya tanta disparidad de precios en los implantes dentales, pero voy a intentar hacerte un resumen para que te hagas una idea.
En primer lugar, el volumen. Hay franquicias que tienen la capacidad de comprar un gran volumen de implantes y eso, por supuesto, abarata el precio. Sin embargo, y aquí es donde se diferencian las franquicias de las clínicas familiares, como es nuestro caso en la Clínica Dental Blanc, a menudo pasa por delante el objetivo económico que el bienestar del paciente. ¿Quiere decir esto que no ofrecen calidad? En absoluto, pero cuando priman los objetivos económicos a la salud del paciente, siempre acaba siendo un problema.

Pero, ¿a qué se refiere exactamente? Si la cuestión es el volumen de compra, la respuesta es sencilla, ¿no cree?

No del todo. Piensa que franquicias hay muchas y no todas actúan igual. Ni tampoco todas las clínicas familiares, por supuesto. Donde quiero ir a parar es que, por lo general, una franquicia dispone de un volumen de crédito que no tiene una clínica pequeña y, por tanto, el paciente a veces puede pasar a segundo término. Hay compañías que fabrican ellas mismas los implantes, lo que no quiere decir que no pasen los estándares sanitarios exigidos, pero al no ser empresas exclusivamente dedicadas a la fabricación de implantes dentales, suelen estar un paso atrás en cuanto a innovación. Pero también existen clínicas que van a precio. Es decir, si un comercial les ofrece una buena oferta, la aceptan y cambian de marca de implantes como si tal cosa.

Y, ¿esto no ocurre en las clínicas dentales familiares?

Generalmente esto no ocurre por lo que te he comentado antes: para nosotros los pacientes son la máxima prioridad porque no trabajamos por volumen, sino por calidad. Cada paciente es especial y recibe un trato personalizado. A nosotros no nos da igual que nos marche un paciente o que hable mal de nosotros. Y es por eso que la máxima calidad en nuestros tratamientos es esencial.

Por lo que dice, ¿deberíamos desconfiar de las franquicias dentales?

Yo no soy quien para hacer un juicio de este tipo. Me has preguntado sobre el por qué de la diferencia de precios en los implantes dentales y, resumiendo, podríamos decir que por una parte sería la capacidad de compra de un gran volumen y, por otra, la capacidad de fabricación propia. A partir de ahí, cada uno debe valorar qué le conviene más.

Ya, pero ha hablado sobre prioridades y está claro que no les deja bien parados

Bien, porque me molesta cuando vienen pacientes que han acudido a una de estas clínicas por precio y luego nosotros debemos hacernos cargo de malas praxis o de tratamientos fracasados. Que quede claro que a todo el mundo le puede fracasar un tratamiento, pero cuando te encuentras a personas mayores con prótesis mal hechas o implantes mal colocados, pues sinceramente, sabe muy mal. Ya te he dicho que para nosotros lo primero es el paciente porque forma parte de nuestra «familia» desde el primer momento en que entra por la puerta.

¿Se han encontrado muchos pacientes con tratamientos dentales fracasados?

Depende de lo que consideremos “muchos”. Lo único que puedo asegurarte es que desde la irrupción de tantas franquicias, los casos han aumentado.

Y, ¿todos vienen de la misma clínica?

Casi todos pero, sobre todo, hay dos que nos reportan a pacientes “rebotados”. No te diré el nombre como puedes comprender.

Y, de vuelta al precio de los implantes, ¿qué debemos hacer si una oferta es muy buena?

Mira, yo tengo una premisa, pero en todo, no sólo en relación a la odontología. Si lo mismo o similar, aquí vale 200, allí vale 300 y, al otro lado, vale 50, lo lógico es decantarse por las opciones de 200 o 300 que por la de 50. ¿Por qué? Pues porque no hay «duros a cuatro pesetas» y eso es algo que tengo clarísimo.

Y, ¿tanto influye una marca de implante a la otra?

¡Absolutamente! Nosotros, por ejemplo, trabajamos con una de las 5 mejores marcas del mercado. Esto implica inversión en tecnología y contar con unos implantes dentales de máxima calidad y modernidad que superan las exigencias de calidad marcadas por la UE. Y esto, por supuesto, incrementa el precio de coste del implante hasta en un 80%.
También hay segundas marcas, como ocurre con los coches, para que me entiendas. En este mundo también hay absorción de empresas y una grande absorbe una pequeña generalmente menos cualitativa. Hay clínicas que te dicen: «Te pondré X marca, que es de las mejores del mercado«. Pero quizás te estén colocando la segunda marca. Sería como si te vendieran un Audi y después te entregaran un Skoda. ¿Verdad que me entiendes?

¿Y cómo podemos hacer para saber que no nos dan gato por liebre?

Pues muy fácil en realidad. En nuestra clínica entregamos un pasaporte con la referencia de cada implante en el que consta el nombre del fabricante y el número de serie. De esta forma podrás comprobar qué implante llevas. Generalmente este pasaporte todo el mundo lo entrega y, allí, es donde verás las etiquetas de la marca del implante que te han colocado.

Y, ¿el precio sólo varía por este motivo o hay otros?

Éste podría ser el principal o “más evidente”, pero hay otras cosas que influyen. La formación y capacidades del cirujano son imprescindibles. Yo puedo hablarte de mi equipo. Todos ellos, tanto el implantólogo como el resto, son graduados por universidades catalanas. Esto es para mí una tranquilidad, ya que han cursado unos estudios regulados por el Ministerio de Educación y de gran calidad. En el caso de los cirujanos, la formación post-universitaria es imprescindible. Nuestro implantólogo, el dr. Alejandro Gaitan, no sólo tiene el Máster en Cirugía y Periodoncia expedido por la Universidad de Barcelona, ​​sino que también tiene un posgrado en prótesis dentales y no sé cuántos cursos más. Le apasiona su profesión, la verdad. Ah, y también es profesor en la Universidad de Barcelona.
Resumiendo, pues, es evidente que quien te realiza la intervención influye.

¿Un consejo final?

Te diría que, primero, duda de los “súper precios”. Y, después, valora tus impresiones. Al igual que el médico de familia, el pediatra de los niños o el veterinario al que llevas al perro, debes sentirte cómodo con el profesional que debe tratarte. Pues, con el dentista, ocurre lo mismo. Nosotros tenemos gente que sube expresamente de Barcelona porque sólo quiere que la trate una de nuestras doctoras. Esto significa que el dentista debe generarte confianza y debes sentirte seguro en sus manos. Si ya tienes un dentista de confianza, pídele todas las dudas que tengas sobre los implantes, porque seguro que te lo aclarará. Si no tienes dentista de confianza en Pineda de Mar o buscas otro, valora cuál es su prioridad y, sobre todo, si te sientes cómodo y confiado mientras te visita.

Por último, ¿cuál es la peor mala praxis en implantología que te has encontrado?

Mira, hay una muy grande. No sé si recordarás que durante una época empezaron a aparecer clínicas que abrían y, en menos de un año, cerraban. Estas «clínicas fantasma» hicieron mucho daño porque ofrecían precios irrisorios y, de forma consciente, ejercían mala praxis.
Sobre lo que me pides, un día nos vino un señor con tanto dolor que no podía abrir la boca. El antibiótico era imprescindible, pero sacar lo que se veía en la radiografía, ¡todavía más! Le habían colocado una prótesis superior fijada con cuatro tornillos de ferretería. Esto puede llegar a provocar la muerte de la persona. Con esto te lo digo todo…
¿Qué había pasado? Pues que el señor se había tratado en una de esas clínicas fantasma y, a los dos meses, cuando volvió por qué tenía un dolor que no aguantaba, la clínica ya no estaba y no había rastro del odontólogo que le había tratado.
Afortunadamente, este tipo de clínicas es raro encontrarlas hoy en día pero, como puedes ver, debemos ir con pies de plomo con las súper ofertas porque siempre tienen una cara B. Pero no sólo en odontología, sino en todo.

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