Conoce los 7 mitos dentales más frecuentes

El boca a boca, la información no actualizada y/o los remedios de la abuela; son muchos los mitos que circulan alrededor del cuidado de nuestros dientes y que, no solo no generan ningún beneficio sobre nuestra salud bucodental, sino que pueden causar problemas de gravedad. Conocerlos resulta fundamental para poder tener una boca sana y lucir nuestra mejor sonrisa. Por ello, a continuación te presentamos 7 de ellos, aunque existen muchos más. Reconócelos y evita seguir sus recomendaciones. ¡Tu boca te lo agradecerá!

Los 7 mitos dentales más frecuentes

1-La higiene de los dientes de leche no es tan importante como la de los dientes definitivos

Durante la primera etapa del desarrollo, la higiene dental resulta fundamental para poder disfrutar de una boca sana, así como establecer unos buenos hábitos de cuidado bucodental.

Antes de la aparición de los primeros dientes, es recomendable realizar limpiezas bucales a los bebés, limpiando sus encías y cepillando sus piezas dentales desde el momento de su aparición.

Los dientes de leche están expuestos a los mismos riesgos que los dientes definitivos, sobre todo si la alimentación del pequeño no es la adecuada y/o si no se realizan los lavados recomendados. Por ello, su cuidado debe ser fundamental para conseguir un estado óptimo de su boca.

2-Los colutorios pueden resultar efectivos para limpiar nuestra boca por si solos

Una higiene dental completa se realiza a través de un conjunto de técnicas que permite eliminar el mayor número de bacterias. Se componen de cepillado, el uso del hilo dental y los enjuagues. Los colutorios son, por tanto, un complemento a la limpieza que ayuda a eliminar más bacterias, pero en ningún caso es suficiente si se usa como único método de limpieza.

3-Los chicles hacen el mismo efecto que el cepillado

Este mito lo encontramos infinidad de veces en nuestro día a día, e incluso en los anuncios que vemos en los medios de comunicación. No obstante, mascar chicle no debe sustituir al cepillado, pues no es capaz de eliminar las bacterias de los dientes. En muchas ocasiones, incluso, contienen un nivel elevado de azúcar, lo que puede causar problemas en nuestra boca. El único efecto beneficioso que realiza en nuestra boca es generar más saliva, lo que mejora el PH de nuestra boca. Nada más.

4-Las muelas del juicio siempre duelen

No siempre duelen. Si están situadas en su sitio y crecen en buena dirección, pueden no causar dolor. En estos casos, además, tampoco es necesario extraerlas. Solo en caso de que su crecimiento sea anormal o afecte a la posición de los dientes restantes, es cuando puede darse la opción de extraerlas. Eso si, siempre bajo criterio de un profesional.

5-Las fundas dentales protegen a los dientes de la caries

Las fundas dentales recubren los dientes, aún así, es posible que éstos sean propensos a padecer caries si la higiene bucodental no es exhaustiva. Además, debido a las fundas, las caries son más difíciles de detectar, por lo que pueden pasar desapercibidas y provocar un mayor número de problemas.

6-Es mejor cepillarse los dientes con cepillos duros

Existe la creencia de que los cepillos con cerdas duras retiran mejor la suciedad, aunque en realidad no es más que otro mito que necesita ser desterrado. Cualquier cepillo de dientes homologado es capaz de realizar una higiene dental de calidad; es importante escoger la dureza de las cerdas en función del estado de nuestras encías, para evitar causar molestias y heridas.

7-No hace falta visitar al odontólogo si no tenemos problemas dentales

Las visitas al odontólogo deben ser rutinarias, para evitar posibles complicaciones futuras. Aunque creamos que nuestra boca está sana, puede esconder problemas que afecten a nuestra salud bucodental y general. Por ello, es recomendable visitar a nuestro dentista de confianza cada 6 meses y realizarse una limpieza odontológica cada año.

Estos 7 mitos se transmiten entre la sociedad con mucha frecuencia, llegando a afectar seriamente nuestra salud bucodental. Es necesario desterrarlos para que su realización no afecte al estado de nuestros dientes. La mejor manera de hacerlo es seguir las recomendaciones de nuestro dentista de confianza, de manera que sea el profesional el que nos indique cómo cepillar y cuidar nuestra boca. Solo así conseguiremos una salud bucodental envidiable y una sonrisa bonita.

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